Love is the answer


Hace unos días se hizo pública la lista de temas interpretados por Barbra en su nuevo álbum "Love is the answer". Y hoy se hace pública la portada (en la que aparenta veinte años menos gracias al fabuloso maquillaje y a la magia del Photoshop). Hay tres versiones del álbum, la normal (trece temas con arreglos orquestales), la Deluxe, con un CD extra con doce temas interpretados con un cuarteto de jazz, y una versión en vinilo para coleccionistas.

Love Is The Answer Deluxe CD

CD 1

* 1. "Here's To Life" (Artie Butler/Phyllis Molinary)
* 2. "In The Wee Small Hours" (Bob Hilliard/David Mann)
* 3. "Gentle Rain" (Luiz Bonfa/Matt Dubey)
* 4. "If You Go Away" (Jacques Brel/Rod McKuen)
* 5. "Spring Can Really Hang You Up The Most" (Tommy Wolf/Fran Landesman)
* 6. "Make Someone Happy" (Jule Styne/Betty Comden/Adolph Green)
* 7. "Where Do You Start?"(Johnny Mandel/Alan Bergman/Marilyn Bergman)
* 8. "A Time For Love" (Johnny Mandel/Paul Francis Webster)
* 9. "Here's That Rainy Day" (Johnny Burke/Jimmy Van Heusen)
* 10. "Love Dance" (Ivan Lins/Gilson Peranzzetta with English lyrics by Paul Williams)
* 11. "Smoke Gets In Your Eyes" (Jerome Kern/Otto Harbach)
* 12. "Some Other Time" (Leonard Bernstein/Betty Comden/Adolph Green)
* 13. Bonus Track - "You Must Believe In Spring" (Michel Legrand/Alan & Marilyn Bergman)


CD 2 (Vocal con cuarteto)

* 1. "Here's To Life" (Artie Butler/Phyllis Molinary)
* 2. "In The Wee Small Hours" (Bob Hilliard/David Mann)
* 3. "Gentle Rain" (Luiz Bonfa/Matt Dubey)
* 4. "If You Go Away" (Jacques Brel/Rod McKuen)
* 5. "Spring Can Really Hang You Up The Most" (Tommy Wolf/Fran Landesman)
* 6. "Make Someone Happy" (Jule Styne/Betty Comden/Adolph Green)
* 7. "Where Do You Start?"(Johnny Mandel/Alan Bergman/Marilyn Bergman)
* 8. "A Time For Love" (Johnny Mandel/Paul Francis Webster)
* 9. "Here's That Rainy Day" (Johnny Burke/Jimmy Van Heusen)
* 10. "Love Dance" (Ivan Lins/Gilson Peranzzetta with English lyrics by Paul Williams)
* 11. "Smoke Gets In Your Eyes" (Jerome Kern/Otto Harbach)
* 12. "Some Other Time" (Leonard Bernstein/Betty Comden/Adolph Green)


Estamos de enhorabuena, porque aquí hay un buen puñado de excelentes canciones, sólo al leer los nombres de los compositores nos podemos hacer una idea de la calidad del material que nos ofrece en este álbum.

Es una selección que se acerca, cada vez más, a la excelencia de su repertorio de los años sesenta, en los que frecuentaba temas de Gershwin, Bernstein, Kern, Styne, Arlen, Berlin...

Sin duda lo más atractivo de todo esto es la versión con cuarteto de Jazz, con la imponente Diana Krall al frente, que es lo que los fans -como yo- cansados de tanto arreglo orquestal excesivamente edulcorado (algo que ha primado en sus últimos diez álbumes de estudio), íbamos pidiendo en foros, listas de correo y demás puntos de encuentro de los aficionados. Nuestras plegarias en forma de e-mail no han caído en saco roto, y dentro de poco tendremos esa versión más íntima (y esperamos que jazzera) de Barbra. Una intérprete que está perdiendo voz, pero a la que todavía le queda mucho que cantar.

PD, alguien leyó mis pensamientos cuando estaba escuchando a la Krall en el Kursaal en julio de 2008...

James Taylor, Jamie Cullum


Anoche acabó el 44 Jazzaldia (Festival de Jazz de San Sebastián) con dos grandes tracas de fuegos artificiales. La más temprana, a las 18.30 en el Kursaal, donde uno de los más grandes trovadores de los últimos cuarenta años desplegó sus alas blancas (porque interpretó yo diría que íntegramente su famoso álbum blanco Greatest Hits de 1976). Y por la noche, después de la exótica Mélissa Laveaux, el nuevo niño prodigio del jazz-para-todos, Jamie Cullum, hizo gala de su virtuosismo como pianista, su habilidad con la guitarra y su capacidad para meterse al público en el bolsillo.

James Taylor (Boston, 1948) contó ayer, entre canciones, que en 1968, cuando parecía que iba a reventar el mundo, él pasó diez días en Formentera, donde compuso un par de canciones mientras estaba "homesick". Nada más y nada menos que "Carolina in my mind" y "Mexico". No dejó pasar ni uno solo de los temas que todos los que le adoramos esperábamos: desde "Fire and Rain" hasta "Sweet baby James", pasando por la mejor versión del "You've got a friend" de Carole King, una autora muy prensente en la carrera de Taylor, y de quien también interpretó una versión más folk del "Up on the roof". El cubo grande del Kursaal estaba lleno de gente totalmente entregada al concierto, que se cerró con un memorable "How sweet it is (to be loved by you)" y "You can close your eyes" con guitarra y coro, que dejó a todo el mundo satisfecho.



Taylor, siempre a la guitarra, estuvo muy bien arropado por su banda (piano y teclados, violín, bajo, guitarra eléctrica y batería) y demostró estar en forma. Cuesta creer que un tipo tan pausado, tan sencillo, pasara unos años tan oscuros y estuviera al borde del abismo en más de una ocasión.

Y por la noche, un Jamie Cullum excepcional, que lo mismo se subía al piano de cola para dar un salto sobre el escenario, que se apeaba del mismo para mezclarse con el público de la Trini. Que saltaba de un tema propio a uno de Cole Porter. Y cuyos dedos bailaban sobre el teclado con una agilidad sorprendente. Es un genio lleno de energía. Tiene capacidad para conectar con el público. Le sobra el talento. A algunos sus gestos, sus poses, sus idas y venidas y sus subidas al Steinway les parecerán mamarrachadas. Supongo que Cullum necesita gastar toda su adrenalina y ésa es su forma de hacerlo. Porque, además, lo hace muy bien.

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Todo sobre el Jazzaldia

James Taylor y Carole King... cuando Taylor todavía podía permitirse llevar melena.



Jamie Cullum, What a difference a day made...

Las calles de San Francisco


Esta mañana fue escuchar "Karl Malden" y venirme a la memoria dos imágenes suyas: la de On the waterfront (La ley del silencio) y la del detective que, acompañado por Michael Douglas, recorría Las calles de San Francisco luchando contra el crimen.

Malden (1912-2009) era un secundario de lujo con una carrera larguísima en la que se incluye una etapa como presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias de Hollywood. Hombre de teatro antes que de cine, ha sido un imprescindible en obras de Tennessee Williams y Arthur Miller, por mencionar algún autor de peso. Su marca de la casa fue su peculiar nariz y un talento indiscutible para encarnar personajes que parecían hechos a su medida, fueran héroes o villanos.

Ganador de un Óscar por su papel en Un tranvía llamado deseo, fue el impulsor de la entrega a Elia Kazan de un hoscar honorífico, decisión controvertida dada la reputación del director de cine tras su conocido paso ante el comité de actividades antiamericanas; pero Malden defendía premiar el indiscutible talento artístico de Kazan.

Malden ha muerto a los 97 años tras una larga carrera en el teatro, el cine y la televisión. Los fans de los musicales también podremos recordarle en Gypsy, junto a Nathalie Wood. Y también hizo de padre de Barbra en la que fue su última intervención en la pantalla grande, Nuts. Y quién no le recuerda en Patton...


Billie Jean is not my lover


No sé si es casualidad: hace dos meses soñé que Michael Jackson se había muerto. El sueño era muy real. Cada mañana, la radio se enciende para evitar que el pitido del despertador me trepane el cerebro. Cuando ocurre, se empieza a activar mi cerebro y me voy despertando poco a poco. Hay días en que una noticia me despierta de golpe; otros días me mantengo en leve letargo escuchando las malas noticias habituales o los aburridos y vacíos discursos de los políticos. El sueño era tan real que tenía su propia versión del Hoy por hoy; ya no llego a recordar o distinguir más detalles, pero es probable que por esos vericuetos oníricos era Gabilondo quien daba la noticia; lo que sé es que cuando me desperté de verdad, lo hice convencida de que la noticia que había escuchado en sueños era la muerte del rey del pop.

Esta mañana la noticia ya no era fruto de mi imaginación; y debo decir que, si bien me apena, no me ha resultado extraña. Una persona que vive en el rancho "País de nunca jamás" (Neverland) y que ha hecho todo lo posible por recuperar la infancia que no tuvo, no podía llegar a viejo. Creo que todos, más o menos, intuíamos que nunca lo veríamos envejecer. Y me he acordado de aquel día del verano del 77 en que nos levantamos con la noticia de que Elvis se había muerto.

Me quedo con el Jackson de "Off the wall" y, cómo no, "Thriller". Me quedo con "Billie Jean" y "Beat it", con el video-clip de "Thriller", que, como el álbum, cambió el concepto de la promoción audiovisual. Me quedo con el "ABC" de los Jackson Five. Y me sobran todas sus extravagancias. Una pena no haber podido verlo en directo sobre el escenario en sus años de gloria, porque debía de ser todo un espectáculo.

Otro juguete roto... y a partir de ahora nuevos culebrones, herencias, sucesiones, especulaciones. Para acabar con una sonrisa, los Jackson Five en el Show de Carol Burnett:

Coraline, la alternativa a Píxar



Con el estreno de Los mundos de Coraline tendremos en cartelera la obra de un artesano del cine, Henry Selick, de quien hemos visto obras maestras en colaboración con Tim Burton como Pesadilla antes de Navidad o James y el melocotón gigante. Coraline es un proyecto que ha llevado más de diez años de trabajo si se incluye toda la labor de preproducción, si bien el rodaje ha ocupado unos veinte meses a un largo equipo que, como máximo, llegaba a completar dos segundos de película al día. Selick y la factoría Aardman (los creadores de Wallace y Gromit) son dos formas de entender la animación fotograma a fotograma, contrapuesta a la animación digital hoy liderada por Píxar-Disney y seguida por Dreamworks.
La historia remite, en cierto modo, a la vida de mundos paralelos, ya sea la de la Alicia de Lewis Carrol, o el país de Nunca Jamás de Peter Pan, o la propia Pesadilla diseñada por Tim Burton. Una vida alternativa, quizá imaginada y deseada, que pese a su apariencia colorista alberga una realidad oscura y fría. Este tipo de historias nos han cautivado a pequeños y mayores, y cuando se han llevado al cine lo han seguido haciendo. Así ha ocurrido con los libros de Roald Dahl (quién no ha deseado alguna vez tener los poderes de Matilda), que han generado filmes tan interesantes como Charlie y la fábrica de chocolate.
Iremos a verla, claro que sí. Lástima que en provincias no podamos verla en 3D...